Buscar en este blog

* 2010-06 Exoplaneta capturado en movimiento por primera vez

Fuente: Observatorio

A tan solo 50 años luz de distancia, la joven estrella Beta Pictoris se convirtió en una de las más importantes estrellas del cielo a principios de los años ochenta del siglo pasado. Observaciones de telescopios basados en tierra y en satélites revelaron la presencia rodeándola de un anillo de escombroexterno y polvoriento, y de una zona despejada interior de un tamaño similar al del Sistema Solar, fuerte indicio de la formación de planetas.

Observaciones en el infrarrojo desde los telescopios del Observatorio Europeo Austral (ESO) detectaron posteriormente una fuente en la zona despejada, ahora confirmada como un planeta gigante orbitando Beta Pictoris. La confirmación ha llegado al haberse detectado al planeta en dos posiciones diferentes en su órbita.

Designado como Beta Pictoris b, el planeta gigante ha debido formarse rápidamente ya que la propia Beta Pictoris tiene tan solo unos 8 a 20 millones de años. Con un periodo orbital estimado entre 17 y 44 años, Beta Pictoris b se encontraría cerca de la órbita de Saturno si se encontrase en nuestro sistema solar, convirtiéndole en el planeta retratado directamente más próximo a su estrella … de momento.



Fuente: Eureka

El planeta de Beta Pictoris

Beta Pictoris es una vieja conocida de los buscadores de planetas. Allá por por los años 80 se determinó que esta joven estrella de sólo doce millones de años de edad poseía un disco de materia a su alrededor, lo que causó una gran conmoción en la comunidad astronómica. Hoy en día, aquellas imágenes borrosas del disco de esta estrella no causan mucha impresión, pero debemos recordar que se obtuvieron cuando aún no se había detectado ni un sólo planeta extrasolar. Durante muchos años, Beta Pictoris se presentó como el mejor ejemplo conocido de estrella con de disco de formación planetaria. Investigaciones posteriores indicaron que, más que planetesimales y asteroides, estábamos en realidad ante un Cinturón de Kuiper gigante, o sea, formado por cometas. En cualquier caso, observaciones más detalladas realizadas en los 90 revelaron ondulaciones en el disco -así como un disco secundario- que podían estar causadas por algún planeta gigante.

Finalmente, en 2003 parecía que se había detectado al culpable cuando se descubrió un candidato a planeta mediante observación directa. Aún así, surgieron ciertas dudas sobre el descubrimiento, más que nada, porque podía tratarse de una estrella de fondo. Observaciones llevadas a cabo en 2008 y 2009 no pudieron detectar este cuerpo de forma concluyente, por lo que se le dio por "perdido". Pero precisamente hoy, el ESO acaba de anunciar el "redescubrimiento" de este planeta, llamado Beta Pictoris b, a partir de observaciones realizadas a finales de 2009 por el instrumento NACO de uno de los cuatro telescopios del VLT.

En estas imágenes se puede ver como el planeta se ha movido en su órbita respecto de las observaciones de 2003. Algo sorprendente, pues por primera vez podemos ver directamente el movimiento orbital de un exoplaneta. En este punto, debemos recordar que somos capaces de ver este gigante porque se trata de un cuerpo en formación que emite profusamente en el visible e infrarrojo. El planeta tiene unas nueve veces la masa de Júpiter y un tamaño relativamente grande según las teorías de formación más extendidas, lo que podría indicar la presencia de anillos o de un disco de satélites en formación.

Pero lo realmente sorprendente es que estamos ante un planeta que gira alrededor de una estrella de sólo doce millones de años de edad, corroborando muchas de las teorías de formación de gigantes gaseosos. Estas teorías afirman que los planetas gigantes se forman relativamente rápido comparados con los rocosos.

Por otro lado, si alguien experimenta cierto déjà vu al leer la noticia, tranquilos, que no es un fallo en Matrix. Efectivamente, el ESO ha anunciado en repetidas ocasiones el "avistamiento" de este planeta, pero es ahora cuando se ha confirmado su existencia y ha aparecido el artículo correspondiente en Science con los resultados.

Décadas después, Beta Pictoris nos sigue sorprendiendo.


El disco de Beta Pictoris y el planeta en las dos posiciones observadas en 2003 y 2009 (ESO).

Representación artística del planeta (ESO).



Fuente: El mensajero de los astros

Exoplaneta captado en movimiento

10 de junio de 2010

ESO/A.-M. Lagrange

Por primera vez, los astrónomos han sido capaces de acompañar, en forma directa, el movimiento de un exoplaneta a medida que se desplaza de un lado al otro de la estrella que lo hospeda. El planeta posee la órbita más corta conocida hasta ahora entre los exoplanetas fotografiados directamente, con una distancia a su estrella similar a la que existe entre Saturno y el Sol. Los científicos creen que se puede haber formado de manera similar a los planetas gigantes del Sistema Solar. Debido a que la estrella es muy joven, el descubrimiento prueba que los planetas gaseosos pueden formarse en el interior de discos en sólo unos pocos millones de años, un breve tiempo en términos cósmicos.

Con una edad de tan sólo 12 millones de años, menos de la tres milésima parte de la edad del Sol, Beta Pictoris es un 75% más masiva que nuestro astro. Se encuentra a unos 60 años luz de distancia, en la constelación de Pictor (el Caballete del Pintor) y es uno de los ejemplos más conocidos de una estrella rodeada por un disco de escombros y polvo. Observaciones anteriores mostraron un pliegue en el disco, un disco secundario inclinado y cometas cayendo hacia la estrella. “Esas fueron señales indirectas, pero reveladoras, que sugieren fuertemente la presencia de un planeta masivo, y nuestras nuevas observaciones prueban definitivamente esto”, dice la líder del grupo, Anne-Marie Lagrange. “Debido a que la estrella es tan joven, nuestros resultados prueban que los planetas gigantes pueden formarse en discos en períodos de tiempo tan cortos como unos pocos millones de años”.

Observaciones recientes han mostrado que los discos alrededor de estrellas jóvenes se dispersan en unos pocos millones de años y que la formación de planetas gigantes debe ocurrir más rápido de lo que antes se pensaba. Beta Pictoris es ahora una prueba clara de que esto es realmente posible.

El equipo usó el instrumento NAOS-CONICA (o NACO) instalado en uno de los telescopios de 8,2 metros del VLT (Very Large Telescope) de la organización Observatorio Europeo Austral, ESO, para estudiar los alrededores inmediatos de Beta Pictoris en 2003, 2008 y 2009. En 2003 fue observada una débil fuente dentro del disco, pero era imposible excluir la remota probabilidad de que se tratase de una estrella ubicada en segundo plano. En nuevas imágenes captadas en 2008 y en la primavera de 2009 ¡la fuente había desaparecido! Las observaciones más recientes, realizadas durante el otoño de 2009, revelaron al objeto al otro lado del disco, después de haberse escondido durante un tiempo, tanto detrás o como adelante de la estrella (en cuyo caso está escondido en el brillo de la estrella). Ello confirmó que la fuente era efectivamente un exoplaneta y que estaba orbitando a su estrella anfitriona. También permitió dimensionar el tamaño de su órbita alrededor de la estrella.

En total existen aproximadamente diez imágenes de exoplanetas, y el planeta alrededor de Beta Pictoris (designado como “Beta Pictoris b”) posee la órbita más pequeña de todos los que se conocen hasta ahora. Se ubica a una distancia de 8 a 15 Unidades Astronómicas (UA) –una UA es la distancia entre la Tierra y el Sol-, lo que más o menos equivale a la distancia que existe entre Saturno y el Sol. “El corto período del planeta nos permitirá registrar la órbita completa en quizás 15 a 20 años, y posteriores estudios de Beta Pictoris b proporcionarán una comprensión invaluable de la física y química de la atmósfera de un planeta joven y gigante”, indica el estudiante e investigador Mickael Bonnefoy.

El planeta tiene una masa cercana a nueve veces la de Júpiter y tanto su masa como su ubicación son las correctas para explicar la curva observada en las partes internas del disco. El descubrimiento, por lo tanto, ostenta alguna similitud con la predicción de la existencia de Neptuno por parte de los astrónomos Adams y Le Verrier, en el siglo XIX, basados en observaciones de la órbita de Urano.

“Junto a los planetas descubiertos alrededor de las estrellas jóvenes y masivas Fomalhaut y HR8799, la existencia de Beta Pictortis b sugiere que los súper Júpiter pueden ser consecuencia de la formación planetaria alrededor de estrellas más masivas”, explica Gael Chauvin, miembro del equipo.

Tales planetas perturban los discos alrededor de sus estrellas creando estructuras que debieran ser rápidamente observables con ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), el telescopio revolucionario que ESO está construyendo junto a sus socios internacionales.

Otros pocos candidatos planetarios han sido fotografiados, pero todos están ubicados más lejos de su estrella anfitriona que Beta Pictoris b. Si se encontrasen en el Sistema Solar, todos estarían cerca o más allá de la órbita del planeta más lejano: Neptuno. Los procesos de formación de estos planetas distantes parecen ser bastante diferentes a los del Sistema Solar y Beta Pictoris.

“Las recientes imágenes directas de exoplanetas –muchas obtenidas con el VLT- ilustran la diversidad de sistemas planetarios”, señala Lagrange. “Entre ellos, Beta Pictoris b es el caso más promisorio de un planeta que puede haberse formado de la misma manera que los planetas gigantes del Sistema Solar”.

Más información en:

http://www.eso.org/

SITIOS FUENTE DEL BLOG (ACTUALIZANDO)▼

PREGUNTAS Y RESPUESTAS▼

 
Subir Bajar